El corazón bombea alrededor de 100.000 veces al día, y las arterias son las encargadas de transportar la sangre oxigenada desde el corazón al resto del cuerpo.
La presión que soportan es enorme. Pero no es una corriente constante. Cuando el corazón se contrae y bombea sangre, se eleva la presión en las arterias; cuando se relaja, la presión cae. Por eso al tomar la tensión siempre se dan dos cifras: la presión sistólica (más alta, cuando el corazón bombea), y la presión diastólica (más baja, cuando el corazón se relaja entre dos impulsos).
La presión “ideal” es de 110/75 mmHg. una presión “normal alta” sería de 135/85 mmHg sin que llegue a 140/90 mmHg, pues cuando se superan estas cifras ya hablamos de hipertensión.
Demasiada presión en las arterias pone su vida en peligro.
Pero estas complicaciones rara vez se dan de inmediato, sino que silenciosamente y, sin darse apenas cuenta quien la sufre, se van dañando los diferentes órganos.
La medicina tradicional propone, por supuesto, multitud de “soluciones”, como diuréticos (que estimulan la eliminación de agua y sal a través de los riñones), betabloqueadores (para relajar el tono arterial) y antagonistas de los canales del calcio (para provocar una vasodilatación y, en consecuencia, una bajada de la presión arterial), inhibidores .
Estos medicamentos sólo se centran en los síntomas, manteniendo la tensión arterial dentro de unos límites de forma artificial a costa de alterar el metabolismo del organismo, convirtiendo la hipertensión en una enfermedad crónica. Además, conllevan efectos secundarios, que pueden incluir fatiga, insomnio, disfunción eréctil, cefaleas, náuseas, erupciones cutáneas, crisis de gota, calambres…
Mi consejo: salvo cuando una persona se encuentra en riesgo de accidente inminente debido a una tensión demasiado elevada (160 mmHg o más), en cuyo caso es necesario tomar medicamentos de urgencia para que baje, lo que hace falta es regular la circulación sanguínea y la presión arterial de manera natural, para limitar los riesgos de enfermedades cardiovasculares a la vez que se protege eficazmente el organismo.
La solución 100% natural
Y aquí es cuando ya no puedo esperar más para hablarle de un complemento nutricional realmente excepcional que hemos descubierto pero , en el siguiente articulo hablaremos de ello.